¡Bienvenidos!

Somos estudiantes del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 20 , Ext. Vedia.
El objetivo de este blog es compartir nuestros trabajos y nuestras experiencias, para que nos conozcan y juntos luchar para lograr una nueva educación.
Decía Pablo Freire: " Importante en la escuela no es sólo estudiar, no es sólo trabajar, es también crear lazos de amistad, es crear un ambiente de camaradería, es convivir, es unirse".




sábado, 11 de septiembre de 2010

FELIZ DÍA......

Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.

Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.

Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.

Sin embargo...
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.

FELIZ DIA

Día a día, muchos maestros transitan por arduos caminos, sembrando la semilla del conocimiento en mente y corazones de sus alumnos. El maestro es soñador porque tiene la seguridad que su sueño será una hermosa realidad cuando su enseñanza dé fruto.
En el cúmulo de reflexiones a propósito de la tarea del maestro, comparto un fragmento del discurso que leyó en 1921 un apóstol de la educación: José Vasconcelos:

“Iguales somos todos los maestros. Entre nosotros no hay categorías, sino diferencias, y cada aspecto concurre a su propósito, y todo se suma en armonía sublime. Mas, sigo hablando de maestros, y os veo a vosotros, y lo que es todavía peor, me veo a mí mismo, y una irresistible y cruda sinceridad me obliga a dibujar una amarga sonrisa y a preguntarme: ¿Maestros de qué? ¿Qué es lo que sabemos nosotros para ser maestros? Uno que otro procedimiento útil, una que otra receta para que la vida del hombre no se confunda con la vida del bruto, pero de las grandes cuestiones fundamentales no sabemos nada; y así como dijo Tolstoi, que el hombre no puede constituirse en juez del hombre, no puede ser el maestro del hombre.

Sin embargo, es preciso que cada generación transmita su experiencia a la que siga, y que cada hombre ofrezca su ejemplo a los demás; de aquí que afirmamos que es legítimamente maestro el que trata de aprender y se empeña en mejorarse a sí mismo.

Maestros son quienes se apresuran a dar sin reserva el buen consejo, el secreto recóndito, cuya conquista acaso ha costado dolor y esfuerzo. Uno que ya pasó por distintas pruebas y no ha perdido la esperanza de escalar los cielos, eso es un maestro. Si somos justos, si somos intransigentes con la maldad y enemigos jurados de la mentira; si a semejanza del Brand de Ibsen, borramos de nuestra conducta la palabra transacción, si no transigimos ni con la verdad a medias ni con la justicia incompleta, no con la fama usurpada, entonces seremos verdaderos y ejemplares maestros”.

Toda nuestra admiración y gratitud a los maestros que supieron conducirnos y quitarnos el velo de la ignorancia, fomentarnos el deseo de superación.

viernes, 10 de septiembre de 2010

FELIZ DÍA!

EN ÉSTE 11 DE SEPTIEMBRE DE 2011 QUIERO HACER MI MAS PROFUNDO AGRADECIMIENTO A TODOS AQUELLOS DOCENTES QUE PASARON POR MI VIDA ENSEÑANDOME CADA UNO ALGO DE ÉL PÀRA QUE YO SEA HOY LO QUE SOY.....

GRACIASSSSSS Y FELIZ DÍA PARA TODOS LOS DOCENTES EN ENTE DÍA TAN ESPECIAL....

UNA HISTORIA QUE NO PODEMOS DEJAR DE LEER....

Su nombre era Mrs. Thompson. Mientras estuvo al frente de su clase de 5º grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los niños una mentira. Como la mayor parte de los profesores, ella miraba a sus alumnos les decía que a todos los quería por igual. Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila, desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado: Teddy Stoddard. Mrs. Thompson había observado a Teddy desde el año anterior y había notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño.Teddy comenzaba a ser un tanto desagradable.

Llegó el momento en que Mrs. Thompson disfrutaba al marcar los trabajos de Teddy con un plumón rojo haciendo una gran X y colocando un cero muy llamativo en la parte superior de sus tareas. En la escuela donde Mrs. Thompson enseñaba, le era requerido revisar el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Teddy para el final.Cuando ella revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa.

La Profesora de primer grado escribió: “Teddy es un niño muy brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera limpia y tiene muy buenos modales… es un placer tenerlo cerca”. Su profesora de segundo grado escribió: “Teddy es un excelente estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el ambiente en su casa debe ser muy difícil”.La profesora de tercer grado escribió: “Su madre ha muerto, ha sido muy duro para él. El trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si no se toman ciertas medidas”. Su profesora de cuarto grado escribió: “Teddy se encuentra atrasado con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la escuela.No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase”.

Ahora Mrs. Thompson se había dado cuenta del problema y estaba apenada con ella misma. Ella comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos les llevaron sus regalos de Navidad, envueltos con preciosos moños y papel brillante, excepto Teddy. Su regalo estaba mal envuelto con un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel. A Mrs. Thompson le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros presentes. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró un viejo brazalete y un frasco de perfume con solo un cuarto de su contenido.Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del perfume en su muñeca.Teddy Stoddard se quedó ese día al final de la clase el tiempo suficiente para decir: “Mrs. Thompson, el día de hoy usted huele como solía oler mi mamá”.Después de que el niño se fue ella lloró por lo menos una hora..Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a leer y a escribir.En lugar de eso, comenzó a educar a los niños.

Mrs. Thompson puso atención especial en Teddy. Conforme comenzó a trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo apoyaba, él respondía más rápido.Para el final del ciclo escolar, Teddy se había convertido en uno de los niños más aplicados de la clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por igual, Teddy se convirtió en uno de los consentidos de la maestra. Un año después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de Teddy, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había tenido en toda su vida.

Seis años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Teddy, ahora escribía diciéndole que había terminado la preparatoria siendo el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida. Cuatro años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a Mrs. Thompson que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en toda su vida y su favorita. Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un poco, la carta estaba firmada por Theodore F. Stoddard, MD.La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Teddy ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a casarse.

Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y le preguntaba a Mrs. Thompson si le gustaría ocupar en su boda el lugar que usualmente es reservado para la madre del novio, por supuesto Mrs. Thompson acepto y adivinen…Ella llega usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume que Teddy recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron juntos. Se dieron un gran abrazo y el Dr. Stoddard le susurró al oído, “Gracias Mrs.Thompson por creer en mí. Muchas gracias por hacerme sentir importante y mostrarme que yo puedo hacer la diferencia”. Mrs. Thompson con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, “Teddy, te equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la diferencia.”No sabía cómo educar hasta que te conocí”.
Cómo ser un buen docente hoy:

Se acabaron los profesores dictadores, que dictan clase. Hoy los profesores son acompañantes, respetuosos del proceso de formación de os estudiantes.
El nuevo docente sabe con claridad que su función es formar, no informar. Sabe que Internet conoce más datos que él.
Enseña a sus alumnos a pensar, más que a memorizar. Conoce y respeta a cada uno de sus estudiantes, con sus características y especificidades. No los trata a todos igual.
Les proporciona los elementos para que aprendan a preguntar y a buscar respuestas.
También estudia mucho, lee mucho, más que sus estudiantes. Sabe escuchar tanto como hablar.
Se mantiene actualizado en su campo.
Piensa en el futuro permanentemente, pues sus estudiantes se preparan para mañana, no para hoy.
Se siente mejor con el título de maestro que con el de profesor. Mantiene siempre vigente la ética profesional, en sus enseñanzas y en su actividad.
Se considera psicólogo, médico, educador, consejero, sociólogo, ingeniero de sistemas, pedagogo, nutricionista, abogado, escritor y todo lo demás.
Se preocupa por formar excelentes seres humanos, más que buenos profesionales.
Piensa siempre que su acción desarrolla al estudiante y aporta a la sociedad.
Tiene conciencia de que el mejor y casi único proceso de paz que vale la pena es educar.
Un maestro, si es hombre es también madre y si es mujer es también padre.
Un maestro respeta y enseña y exige respeto. El buen maestro conoce sus limitaciones e ignorancias.
No utiliza la docencia para demostrar el poder sobre el estudiante.

Tiene claro que su trabajo tiene sentido mientras existen seres en formación o estudiantes.
No le preocupan las notas, lo mueve que sus estudiantes aprendan a ser, saber y hacer. Se siente orgulloso de ser docente y decente.
Un maestro verdadero sabe pedir perdón y perdonar.
Es un enamorado de las tecnologías que le permiten ampliar el mundo del conocimiento a él y a los suyos.
Ser maestro es, en definitiva, el oficio más digno del mundo.